COMUNICACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS: CONSTRUIR PUENTES DE DIÁLOGO
- Escuchar activamente, validar sus emociones, crear espacios de diálogo y compartir experiencias y vulnerabilidades son algunas de las recomendaciones para lograr una buena comunicación entre padres e hijos. Puedes escucharlas en el programa mensual de Proyecto Hombre La Rioja en Radio Rioja emitido en marzo
El 5 de marzo, en el programa mensual de Proyecto Hombre La Rioja en Radio Rioja, se abordó de forma cercana y con testimonios el desafío de mantener una comunicación efectiva entre padres e hijos, especialmente durante la adolescencia. En este espacio, en el que Proyecto Hombre busca ofrecer apoyo y herramientas prácticas a las familias, participaron Óscar Pérez, coordinador terapéutico de la entidad, y Almudena Herrero, terapeuta en la entidad, quienes compartieron experiencias y estrategias para mejorar el diálogo en el hogar.
Durante la emisión se puso de manifiesto que la adolescencia es una etapa llena de cambios y emociones intensas, donde los jóvenes comienzan a buscar su independencia y a reconfigurar su relación con los padres. Los expertos señalaron que, aunque muchos padres se sienten desconcertados ante la rebeldía y la dificultad de conectar, es fundamental recordar que los adolescentes también necesitan sentirse escuchados y comprendidos. Por ello, entre otras acciones es recomendable:
- Escuchar activamente y validar sus emociones: Permitir que los jóvenes expresen sus vivencias sin juicios y reconocer que, al igual que los adultos, ellos pueden equivocarse y aprender de sus errores.
- Crear espacios de diálogo: Más allá de la rutina diaria, es positivo generar momentos en familia, como ver una película o compartir una comida, que faciliten una comunicación natural y sincera.
- Compartir experiencias y vulnerabilidades: Cuando los padres comparten sus propias dificultades, demuestran que son seres humanos y que equivocarse es parte del crecimiento.
- Adaptar el diálogo a las necesidades del adolescente: Entender que cada joven tiene sus propios intereses y maneras de comunicarse, por lo que el diálogo debe ser flexible y negociado, respetando su búsqueda de identidad y autonomía.
El programa también incluyó testimonios de adolescentes y padres que resaltaron cómo el establecimiento de una comunicación honesta y empática puede transformar la relación familiar.