RELACIONES AFECTIVO-SEXUALES EN LA ADOLESCENCIA: ACOMPAÑAR SIN MIEDO Y EDUCAR DESDE LA CONFIANZA
- Los profesionales de Proyecto Hombre hablaron en el espacio mensual de Radio Rioja de un tema que a menudo descoloca a muchas familias: cómo acompañar a hijos e hijas en sus relaciones afectivo-sexuales y cómo educar en sexualidad desde casa, con naturalidad y sin silencios
En el espacio mensual de Proyecto Hombre La Rioja en Radio Rioja (SER), emitido el 20 de enero, Óscar Pérez, responsable de la comunidad terapéutica, y Almudena Herrero, educadora social, abordaron un tema que a menudo descoloca a muchas familias: cómo acompañar a hijos e hijas en sus relaciones afectivo-sexuales y cómo educar en sexualidad desde casa, con naturalidad y sin silencios.
Durante la conversación, Óscar Pérez subrayó que la adolescencia es una etapa de “cambios importantes” en la que aparecen dudas y confusión, y recordó una idea importante: “Lo peor que podemos hacer es el silencio”. En este sentido, insistió en que las familias siguen siendo el principal referente y que “tenemos que ser los principales influencers” de nuestros hijos e hijas, hablando del cuerpo, las emociones y los vínculos desde edades tempranas y con un lenguaje adaptado a cada momento.
Por su parte, Almudena Herrero explicó que educar en sexualidad no significa “hablar de sexo” de forma brusca o inapropiada, sino trabajar desde la base: autoestima, empatía, respeto, capacidad para poner límites y habilidades para expresar lo que se quiere y lo que no. “Si tú tienes esa base, la parte de la sexualidad va a ser más cómoda o más natural”, apuntó, insistiendo en la importancia de crear un entorno familiar donde se pueda preguntar sin miedo y recibir respuestas claras.
El programa también recogió testimonios de madres que pusieron el foco en dos cuestiones especialmente sensibles: la confianza (que los adolescentes sientan que pueden acudir a casa si surge una dificultad) y el respeto, tanto hacia uno mismo como hacia la otra persona. A partir de estas voces, los profesionales recordaron que “no necesitan padres perfectos”, sino “adultos disponibles”: presentes para escuchar, sin juzgar y sin responder desde el miedo.
Otro de los temas centrales fue el acceso temprano a la pornografía y su impacto como “educación” informal sobre la sexualidad. Óscar Pérez advirtió de que el porno suele transmitir modelos alejados de relaciones sanas y puede distorsionar la percepción del deseo, el consentimiento y el vínculo. Almudena Herrero, por su parte, defendió la necesidad de fortalecer el sentido crítico y ampliar las fuentes de información para que chicos y chicas puedan distinguir entre ficción y realidad, y construir una vivencia afectivo-sexual más consciente y respetuosa.
Los profesionales recordaron que acompañar no es controlar, es estar. Estar cuando aparecen preguntas incómodas, cuando surgen los primeros vínculos, cuando hay dudas o equivocaciones; y estar también para sembrar confianza, diálogo y herramientas que protejan y cuiden.