“QUIERO REFORZAR LA ACCESIBILIDAD PARA QUE NADIE RETRASE SU PETICIÓN DE AYUDA”

- En sus primeras entrevistas tras asumir la dirección de Proyecto Hombre La Rioja, José Ignacio Macías explica las prioridades de su etapa al frente de la entidad: facilitar que la petición de ayuda llegue a tiempo, acercar la entidad a más localidades de La Rioja y reforzar la prevención desde edades tempranas, con una mirada integral que sitúe el bienestar emocional y el acompañamiento a las familias en el centro
Tras su nombramiento como director de Proyecto Hombre La Rioja, José Ignacio Macías comparte en distintas entrevistas las líneas que quiere reforzar en su etapa al frente de la entidad: facilitar que el primer paso llegue a tiempo, acercar la organización a más personas y consolidar la prevención y la respuesta ante adicciones con y sin sustancia.
Una de las ideas que repite es la necesidad de superar la imagen con la que todavía se asocia, en ocasiones, a Proyecto Hombre, muy vinculada a sus orígenes y alejada de la realidad actual. Macías subraya que la entidad “se adapta a lo que viene en la sociedad” y, por eso, insiste en que lo decisivo es llamar a la puerta sin miedo: “Lo importante es que la gente venga a pedir ayuda”. A partir de ahí, explica, quien da ese paso se encuentra “cercanía”, “escuchar” y “acogimiento”, con “una humanidad” que facilita que la persona “se deje ayudar”.
Esa idea de llegar antes conecta directamente con su mirada preventiva. Macías sitúa la prevención como un eje que no se puede aflojar, especialmente con menores, y resume su valor con una frase clara: “Todos los esfuerzos que inviertes en la prevención luego te dan resultados”, porque permiten que las personas crezcan con más herramientas, se cuiden y sean más conscientes de lo que les pasa.
En ese mismo objetivo de facilitar el acceso, el nuevo director expresa también su intención de llevar Proyecto Hombre más allá de Logroño para “llegar a más localidades de La Rioja” y, así, acercar el recurso a quienes lo necesitan. La meta, señala, es que pedir ayuda sea viable y sencillo también fuera de la capital, reduciendo barreras y mejorando la proximidad.
Al hablar del problema de las adicciones, Macías propone mirar más allá del síntoma y comprender qué empuja a una persona a buscar una salida rápida al malestar. En ese enfoque, “el bienestar emocional” ocupa un lugar central: “Cuando una persona no está bien, la vía fácil es una adicción para olvidarse de todo”. Dentro de esa reflexión incluye las adicciones sin sustancia y el entorno digital, que define como “una oportunidad” y “una ventana al mundo”, pero “a la vez un riesgo”. Además, advierte de cómo el aislamiento puede abrir la puerta a “apuestas”, “bullying” o “pornografía”, y recuerda que una adicción nunca afecta solo a quien la padece: “Todo lo que hay a su alrededor sufre, también el entorno social, laboral, familiar”.
Con esta mirada, José Ignacio Macías resume el objetivo que quiere reforzar desde el inicio: que pedir ayuda sea más fácil, más cercano y más temprano, para que cada persona y cada familia encuentren apoyo antes de que el problema crezca.