PERSONAS ACOMPAÑANDO A PERSONAS: EL VOLUNTARIADO QUE SOSTIENE PROYECTO HOMBRE LA RIOJA
- El último espacio mensual de la temporada en Radio Rioja puso voz a Susana, Imanol y Marta, tres personas voluntarias que compartieron su experiencia de acompañamiento
Proyecto Hombre La Rioja dedicó el último espacio mensual de la temporada en Radio Rioja (Cadena SER La Rioja), emitido el 8 de julio, a una parte esencial de la entidad: el voluntariado.
En el programa participaron Óscar Pérez, coordinador terapéutico de Proyecto Hombre La Rioja; María Virto, coordinadora de Voluntariado; y tres personas voluntarias de la entidad, Susana, Imanol y Marta, que compartieron su experiencia acompañando a personas que se encuentran en proceso de recuperación.
El espacio permitió mirar hacia dentro de la entidad y poner en valor una labor discreta, constante y profundamente humana: estar cerca, escuchar, acompañar, no juzgar y ofrecer presencia en momentos en los que muchas personas necesitan reconstruir vínculos, confianza y autonomía.
El voluntariado, parte del origen de Proyecto Hombre
Durante la conversación, Óscar Pérez recordó que Proyecto Hombre La Rioja subrayó que la historia de la entidad no puede entenderse sin las personas voluntarias.
“Si hemos cumplido 35 años es gracias a que hay personas que dedican su tiempo, su vida y su corazón a echar un cable a quienes lo necesitan. El alma son los voluntarios”, destacó.
También María Virto recordó que el origen de Proyecto Hombre está ligado a personas que, ante la realidad de las adicciones y el sufrimiento de muchas familias, decidieron organizarse para ayudar. “El origen de Proyecto Hombre son los voluntarios. El dar, el ayudar, y todavía siguen siendo una parte fundamental de nuestro trabajo”, explicó.
Actualmente, Proyecto Hombre La Rioja cuenta con 92 personas voluntarias activas. Su labor se desarrolla en distintos ámbitos: acompañamientos entre semana y fines de semana, apoyo en gestiones, salidas, noches en comunidad terapéutica, talleres de yoga, creatividad o literatura, y grupos de familias.
Estar, escuchar y acompañar
Uno de los mensajes más repetidos durante el programa fue que el voluntariado no siempre consiste en hacer grandes cosas, sino en ofrecer presencia y cercanía.
Marta, voluntaria de Proyecto Hombre La Rioja, explicó que una de sus dudas antes de empezar era si estaría preparada o si tendría algo que aportar. La experiencia le ayudó a descubrir que, muchas veces, lo más importante es simplemente estar.
“Te das cuenta de que solamente hay que estar. Es muy fácil porque son personas acompañando a personas”, compartió.
Desde su experiencia, también puso el acento en la importancia de acompañar sin juzgar. “Lo último que quieres es que alguien te juzgue, porque puede ser cualquier persona la que está en esa situación. Proyecto Hombre es especial para eso: desde el primer día lo único que hacen es apoyarte y escucharte”, señaló.
Imanol, voluntario desde hace seis meses, destacó la cercanía que aportan las personas voluntarias dentro del proceso. “Los terapeutas te hablan desde la parte técnica, y eso es muy importante, pero los voluntarios te dan esa cercanía, esa familiaridad. Todo suma”, explicó.
También animó a quienes puedan tener inquietud por colaborar a pedir información y conocer de cerca esta realidad. “Compartimos un montón de historias, aprendemos unos de otros y nos hacen sentir parte de esa familia”, afirmó.
Vínculos que ayudan a cambiar
Susana, voluntaria y profesora de yoga, relató que su llegada al voluntariado fue “un regalo de la vida”. A través de sus clases y de pequeños acompañamientos cotidianos, ha descubierto que cada persona puede aportar algo valioso desde lo que sabe, desde lo que es y desde el tiempo que puede ofrecer.
“Podemos ayudar de tantas maneras que no necesariamente tienes que dedicarle horas o días. A veces es un ratito que les dediques”, explicó.
Durante el programa, los testimonios coincidieron en una misma idea: el voluntariado genera vínculos reales. No se trata solo de cubrir una necesidad concreta, sino de construir una relación en la que la persona se siente reconocida, escuchada y acompañada.
Óscar Pérez lo resumió señalando que hay gestos que no pueden medirse ni monetarizarse, como ir al cine, dar un paseo o compartir una conversación con una persona que quizá no tiene a nadie más con quien hacerlo: “Esa cercanía, ese cariño, eso también es terapéutico”.
“Esto no se monetariza, esto es pura humanidad”, añadió.
Una forma de mirar a la persona
María Virto explicó que las personas voluntarias aportan algo fundamental a quienes están en proceso: escucha, ausencia de juicio, cercanía y ejemplo de vida.
“El sentirse escuchados, el sentir que nadie les juzga, que les acompañas y que estás con ellos, es maravilloso”, afirmó.
La coordinadora de Voluntariado recordó además que no existe un único perfil para colaborar. Proyecto Hombre La Rioja busca personas mayores de edad, alejadas del entorno de las adicciones y con ganas de aportar. “Simplemente personas que tengan corazón. Con eso ya está, ya se buscará qué pueden hacer”, señaló.
El programa cerró la temporada recordando que el voluntariado no sustituye el trabajo profesional, sino que lo complementa desde una dimensión profundamente humana. En Proyecto Hombre La Rioja, acompañar también significa estar cerca en lo cotidiano, sostener sin invadir, escuchar sin juzgar y ayudar a que cada persona pueda seguir avanzando en su proceso.