MUJER, 42 AÑOS Y CON CONSUMO PROBLEMÁTICO DE ALCOHOL: EL PERFIL DE LAS MUJERES EN TRATAMIENTO EN PROYECTO HOMBRE

26 Jun 2024

  • El 84,9% de las mujeres que atiende Proyecto Hombre sufren de ansiedad severa. Estas mujeres tardan de media 18 años en solicitar ayuda
  • La entidad, que pretende visibilizar la realidad de mujeres con problemas de adicción, cuenta con la campaña de sensibilización e información «Mujeres con Proyecto»

La Asociación Proyecto Hombre ha presentado hoy en Madrid el Informe 2023 del Observatorio Proyecto Hombre sobre el perfil de las personas con problemas de adicción en tratamiento.

Según este observatorio, el porcentaje de mujeres atendidas en Proyecto Hombre durante 2023 fue del 21,7% y, a diferencia de los datos nacionales, en el caso de La Rioja mantiene su ascenso en los últimos años. Para Proyecto Hombre el sexo es un factor condicionante cuando se trata del uso y abuso de sustancias y, por lo tanto, la aplicación del enfoque de género en el ámbito de las adicciones es una necesidad, una cuestión de derechos y de efectividad de sus intervenciones.

Mujer, entre 42 y 49 años, con consumo problemático de alcohol y con trastorno de ansiedad severa: el perfil de las mujeres que atiende Proyecto Hombre

“El hecho de que el alcohol sea una droga legal y cuyo uso esté aceptado socialmente, hace que la percepción de riesgo disminuya y que estas mujeres normalicen su consumo y tarden más tiempo en pedir ayuda”, afirma Ángeles de la Rosa, coordinadora de la Comisión de Evaluación de la Asociación Proyecto Hombre.

  • Las benzodiacepinas y otros sedantes (como sustancia principal de acceso a tratamiento) siguen siendo comparativamente superior entre las mujeres (1,4%) frente a los hombres (0,6%). Otra sustancia de uso legal.
  • La tendencia general es que las mujeres inician el consumo regular o problemático a mayor edad que los hombres. Destaca de manera especial el alcohol en grandes cantidades 5 años más tarde, a los 26 años y otros opiáceos/analgésicos, que se inicia 4 años más tarde también en mujeres (28,6). “En general, las mujeres tienden a silenciar o a ocultar su consumo. Tardan, de media, aproximadamente 18 años en pedir ayuda. La normalización del consumo de sustancias como el alcohol o las benzodiacepinas, la baja percepción del riesgo, el temor al estigma o priorizar el cuidado de los demás, suelen ser los motivos para retrasar el tratamiento. En muchos casos tienen miedo a perder la custodia de sus hijos e hijas al hacer pública su adicción y suelen contar con menor apoyo familiar, económico y social. Un 10,2% viven solas con sus hijos, frente al 1,6% de los varones. Por eso, cuando por fin deciden acudir, lo hacen física y psicológicamente más afectadas”, afirma De la Rosa.
  • Con respecto su situación económica, la principal fuente de ingresos a nivel nacional de las mujeres ha procedido de los subsidios, ayuda social y apoyo económico de compañeros, familiares y amigos. Sin embargo, en el caso de La Rioja el 50% acuden con trabajo a tiempo completo.
  • Ellas padecen más problemas de salud crónicos que interfieren en mayor medida (41,7%) que los hombres (31,7%) en su día a día. Los trastornos más frecuentes que presentan las mujeres son los trastornos de ansiedad severa (84,9% frente al 71%), los trastornos del estado de ánimo (especialmente el trastorno depresivo mayor, 75,4% frente al 55,5% de los hombres) y problemas emocionales.
  • Para dar respuesta a las necesidades de estas mujeres, en los 28 centros de Proyecto Hombre se desarrollan programas e intervenciones específicos para ellas, profundizando en cuestiones como la gestión emocional, la autoestima, etc.

La entidad también cuenta con programas de prevención, evaluación, formación y apoyo específicos como son los programas que contemplan las diferentes situaciones de la mujer (hijos a su cargo o gestantes, violencia de género, incomprensión, o estigmatización).

Recomendaciones y propuestas
“En base al análisis de los datos y las conclusiones que se desprenden de este estudio, desde Proyecto Hombre nos gustaría animar al trabajo conjunto con el objetivo de reducir las brechas de género en el acceso y la atención a las personas con adicciones, así como ofrecer recursos que se adapten las necesidades de estas mujeres (hijos menores, horarios flexibles en los programas asistenciales, servicios de guardería que permitan compatibilizar el tratamiento con las responsabilidades familiares…)”, afirma Jesús Mullor, director del Observatorio Proyecto Hombre.

Para la entidad es fundamental brindar un enfoque integral que aborde tanto las adicciones como las problemáticas legales y familiares que enfrentan las personas en tratamiento. Para ello, se debe establecer una estrecha colaboración con el sistema legal para facilitar el acceso al tratamiento de quienes tienen causas judiciales pendientes, considerando las necesidades específicas de los hombres en este contexto.

“Con respecto a la relación de comorbilidad que existe entre salud mental y adicciones, desde Proyecto Hombre ofrecemos y abogamos por un abordaje integral, holístico y personalizado. Es necesario la colaboración entre los servicios de salud mental y los programas de tratamiento de adicciones, así como la capacitación adecuada del personal que está en primera línea”, añade Mullor.

Para terminar, Proyecto Hombre promueve e insiste en la importancia de la atención y promoción de los programas de integración social y laboral de las personas en proceso de recuperación con el objetivo de garantizar un futuro más justo y equitativo, tal y como realizan desde su programa INSOLA.

Mujeres con Proyecto, campaña de Proyecto Hombre

Gracias a informes como el Observatorio de Proyecto Hombre y a su trabajo diario y de casi cuatro décadas en el ámbito de las adicciones, la organización ha identificado que existe un perfil específico que está formado por mujeres de mediana edad, con una vida estructurada, un trabajo (o no), y un estatus socioeconómico medio que abusan del alcohol y/o de los psicofármacos y lo hacen de manera “normalizada”, sin ser conscientes del riesgo que supone, ya que son sustancias legales y aceptadas socialmente.

“Son estas mujeres, cuyo consumo está normalizado y que no se considera como un riesgo, a las que queremos llegar con nuestra campaña de sensibilización #MujeresConProyecto, para que sean conscientes del problema y busquen ayuda y apoyo en nuestros centros. Allí encontrarán un espacio de confianza y confidencialidad, un espacio seguro, donde no se las juzga y donde, a través de una intervención terapéutica-educativa integral, se les acompañará a conseguir un estilo de vida autónomo y saludable”, afirma Elena Presencio, directora general de la Asociación Proyecto Hombre.

La campaña #MujeresConProyecto ha sido financiada por el Plan Nacional Sobre Drogas (Ministerio de Salud). “También es una iniciativa para poner a todas nuestras mujeres en valor, sin juzgarlas, para acompañarlas, sin cuestionarlas. Para reconocer que, a pesar de la penalización y los estigmas que enfrentan por sus problemas de consumo, son mujeres con proyecto. Con futuro. Que salen adelante y que demandan ser miradas desde respeto. Es imprescindible poner a las mujeres en el centro, como protagonistas de nuestros programas y de sus vidas”, añade Presencio.

Sobre el Observatorio Proyecto Hombre

El Observatorio Proyecto Hombre es un informe anual que recoge información relacionada con las personas atendidas en los programas de tratamiento y que a su vez recoge los datos obtenidos en la aplicación sistemática y periódica del cuestionario denominado “EuropASI”.

Los datos recogidos y tabulados son los que a su vez han sido recogidos en cada centro de Proyecto Hombre, una vez traspasadas las encuestas “EuropASI” aplicadas a las personas de nuevo ingreso, que han cumplido los 18 años.

Por lo tanto, el universo de estudio lo componen las personas usuarias de Proyecto Hombre, de edad igual o superior a 18 años, que han iniciado tratamiento en 2023 en programas y dispositivos para adultos con problemas de adicción en alguno de los 28 centros de esta asociación. En el Observatorio se recoge una muestra de las personas que se atienden cada año, no el total. En 2023 se han volcado datos de 4.041 usuarios/as, con un acumulado desde 2013 de 33.825 usuarios.